Y tú le creíste. Ese presupuesto lleva semanas en un chat, sin que nadie lo vuelva a tocar. No está perdido: está dormido. Este radar te dice cuánto dinero tienes ahí, cuáles siguen vivos y a quién le tienes que marcar hoy.
Quiero el radar gratisCuando medimos nuestra aceptación por número de tratamientos, el resultado se veía bien. Cuando la medimos por dinero, se cayó a la mitad. La razón es incómoda: los tratamientos chicos, los de menos de tres mil pesos, se aceptan casi el cien por ciento de las veces porque se hacen en la misma cita. Ni siquiera hay una decisión que tomar. Esos casos te inflan el porcentaje y te tapan lo que de verdad pasa arriba: en los casos grandes, los que te mueven el mes, se acepta menos de un tercio del dinero que cotizas.
El silencio no es un no. Es un caso abierto que nadie está atendiendo.
Cuando no vuelves a buscarlo, no estás respetando su decisión. Estás confundiendo dos cosas distintas. Un no es un no. El silencio todavía se puede trabajar.
Un presupuesto dormido es un caso que cotizaste, que nadie rechazó y que nadie ha vuelto a tocar. No es una cotización pendiente. Es inventario, y del más caro que tienes.
Pagaste por atraerlo o te llegó por recomendación. Alguien le contestó, lo agendó y lo confirmó. Le diste tu hora de sillón, la más cara de la clínica. Tomaste radiografías y armaste el plan. Todo eso ya salió de tu bolsa.
Si tuvieras cien mil pesos de material comprado y parado en la bodega te daría ansiedad todos los días. Esto es lo mismo, pero como no ocupa espacio físico, no aparece en ningún reporte. Vive en el chat del doctor y en la memoria de tu asistente.
La mitad de los que aceptan lo hacen en los primeros dos días. Tres de cada cuatro, dentro de las dos primeras semanas. Después de eso casi nadie regresa. No compites contra la clínica de junto: compites contra el olvido.
No necesitas un CRM ni un software nuevo. Necesitas quince minutos a la semana y que alguien sea dueño de esto.
Hoy tus casos abiertos están repartidos entre el WhatsApp del doctor, el sistema, la libreta de recepción y la memoria de tu asistente. Si no está junto, no existe.
Es la columna más incómoda de llenar y es donde está el hallazgo. Casi siempre sale lo mismo: la mayoría tiene cero toques. No es que insististe y te dijeron que no. Es que nunca volviste a preguntar.
No empiezas por el más caro. Empiezas por el más caro que todavía está adentro de la ventana. Es triaje: atiendes al que todavía puedes salvar, no al que grita más fuerte.
Claridad, quitar la fricción y cerrar con la puerta abierta. Cada mensaje lleva algo que el paciente no tenía antes. Los guiones están abajo, listos para copiar.
Quince minutos, un día fijo a la semana, con la lista abierta: cuáles siguen vivos, quién los toca, qué pasó con los de la semana pasada. Si no está en una junta, no pasa.
No es pauta, no es equipo nuevo, no es contratar. Es ir a recoger lo que ya está en tu clínica y nadie ha levantado.
Cuando ves cuántos casos tienen cero toques, la conversación cambia. Deja de ser "estamos caros" y pasa a ser "no volvimos a hablarle".
Con tres toques con motivo y un cierre claro, nadie está persiguiendo a nadie. Tu equipo sabe dónde empieza y dónde termina.
Dejas de contestar un "está caro" con un descuento reflejo. Casi nunca era el dinero: era el miedo o que no entendió el plan.
Se acaba el "hay que darle seguimiento a los pendientes". Hay una lista, en orden, con nombre y monto.
Muchos casos dormidos son personas que sí lo necesitan y lo están posponiendo. Un problema que espera seis meses sale más caro.
Pon los presupuestos que diste y no se han cerrado. Con el monto y los días que llevan basta: el radar calcula cuánto dinero tienes dormido, cuáles siguen dentro de la ventana y en qué orden hay que marcarles hoy. Se guarda en este navegador, trae un ejemplo para guiarte y la puedes imprimir o guardar en PDF.
Déjanos tu correo o tu teléfono (con uno basta) y es tuyo, gratis.
Cómo usarla: una fila por presupuesto abierto. Escribe el nombre del paciente, el tratamiento y el monto, pon cuántos días llevan desde que se lo diste (no desde que te acordaste) y elige cuántas veces lo has buscado. Todo lo demás se calcula solo. Si te faltan filas, con las ocho más grandes basta para ver el patrón.
| Paciente | Qué le cotizaste | Monto | Días | Lo has buscado | Estado |
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Tu radar
Con el monto y los días de cada uno te decimos cuánto dinero tienes dormido, cuántos nunca has vuelto a tocar y a quién le tienes que marcar hoy.
Dinero dormido
Lo que cotizaste y sigue sin cerrarse.
Todavía en la ventana
Lo que aún puedes rescatar esta semana.
Sin un solo toque
Casos que nunca volviste a buscar.
Entre más dinero tengas en las dos barras de abajo, más tarde estás llegando. Esos no se tiran: van a la caja de reactivación, que es otra campaña y se corre cada varios meses.
A quién le marcas hoy
Llena tu radar de arriba. Aquí te ponemos los tres casos por los que hay que empezar, en orden.
Copia estos mensajes y ajústalos a tu voz. La regla que los sostiene: cada toque lleva algo que el paciente no tenía antes. Si escribes sin motivo, sale "hola, ¿ya lo pensaste?", y eso sí se siente a cobrador. Lo que va entre corchetes se cambia por lo de tu caso.
Es el más importante de los tres y el que casi nadie da. No preguntas si va a aceptar: terminas de explicar. Salió de tu consultorio con un número y sin la historia, y un número sin la historia siempre se ve caro.
Ojo: aquí no va la palabra "promoción" ni un precio nuevo. Va la explicación completa.
Ya tiene la información. Ahora preguntas qué lo está deteniendo y escuchas de verdad. Casi siempre es una de tres: dinero, miedo o tiempo. Y cada una tiene una salida distinta, ninguna es bajar el precio.
Ojo: si contesta "está caro", NO respondas con descuento. Pregunta qué parte le parece cara y ofrece etapas o financiamiento. Descontar de entrada te quita el margen y le confirma que tu precio era inventado.
Este es el que hace sostenible todo el sistema. Cierras el caso en tu lista aunque no haya contestado. Si no cierras nada, tu radar se convierte en un cementerio y tu equipo deja de abrirlo. Tres toques y a la caja de reactivación.
Ojo: este mensaje se manda de verdad y de verdad se deja de escribir. Es lo que le quita la pena a quien da seguimiento: sabe que hay un límite.
¡Listo, radar desbloqueado!
Si nos dejaste correo, también te llegaron los guiones de los tres toques. Vacía tus casos abiertos arriba y mira cuánto dinero tienes dormido.
En la masterclass te enseñamos cómo presentamos un tratamiento para que no llegue dormido a la lista: cómo se explica el plan para que no se vea como un precio, qué preguntar en la valoración, cómo se contesta un "está caro" sin descontar, y cómo montamos la junta semanal de quince minutos en la que se revisan los casos abiertos.
Quiero cerrar más casos sin bajar el precioLeemos el mundo dental completo y te mandamos solo lo que merece tu atención, con un AI Play aplicable y una herramienta gratis en cada edición. Diez minutos a la semana.
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